Con gesto contrariado y el disgusto por no encontrar premio en el resultado a la mejoría en el juego de su Celta. Así estaba Claudio Giráldez tras un nuevo empate -y van cuatro-, cosechado esta vez ante el Málaga en Balaídos. «Los partidos tienen momentos y hay que matarlos», resumió el entrenador louriñés, «con la sensación de perder dos puntos nuevamente», la misma con la que se fue en «cuatro o cinco partidos» de los seis disputados esta temporada. «Creo que el equipo hizo muchísimas cosas bien», defendió.
Sobre todo, en base al tremendo calor que azotaba Vigo al mediodía. «Hay que dar la enhorabuena a todos los jugadores por jugarse su físico para el partido de hoy», explicó el porriñés, que hizo una defensa cerrada de sus futbolistas. «Espero que la gente confíe en ellos. Si alguien quiere criticar, que me critique a mí», subrayó.
Lo cierto es que una de las escasas llegadas del Málaga al área céltica se tradujo en gol para cambiar el resultado y, seguramente, también muchos análisis de lo que sucedió en el terreno de juego. «Si hubiésemos ganado 1-0, se vería todo de una manera muy distinta», incidió Claudio. «Se hablaría de un partido muy bueno, completo, de madurez», añadió el técnico celeste. «Nos meten un gol a balón parado y al que quiere cambiarle la lectura, se la cambia. Yo intento ver más allá de todo eso. El camino es ascendente. Tuvimos más tiros, más situaciones de gol, más transición ofensiva tras robo y mucha más carga del área », reivindicó.
El técnico louriñés, que coincidió con Juan Funes en que sin este calor se habría visto un mejor partido, lamentó la concatenación de desgracias. «Ferran (Jutglà) nos pide papas, tenemos que quitarlo y no teníamos mucho más en el banquillo», explicó en referencia al golpe de calor de Pablo Durán, que lo dejó fuera de combate, y a la recaída de Borja Iglesias. «Pensábamos cargar el área en los últimos minutos con Marcos (Alonso), pero con la lesión de Iago nos dio miedo desprotegernos y quedarnos vendidos sin un defensa y sin Aspas. Están pasando cosas bastante raras en los finales de los partidos», lamentó Giráldez, que «desde ya» se centra en preparar el estreno en la presente Europa League del próximo miércoles en Chipre. «Iremos a ganar al Omonia», concluyó el porriñés.