El Ayuntamiento de Madrid ha diseñado un dispositivo de seguridad y emergencias integrado por unos 1.350 efectivos para el Gran Premio de Fórmula 1 que se celebrará en la capital del viernes 11 al domingo 13 de septiembre. El despliegue municipal, que se concentrará principalmente en el exterior del circuito de Ifema , sumará más de 1.000 policías municipales, más de 250 integrantes de SAMUR-Protección Civil y más de 60 bomberos a lo largo de las tres jornadas, además del apoyo de unos 60 agentes de movilidad.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha detallado este miércoles el operativo tras presidir la última reunión preparatoria en el Centro Integrado de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento (CISEM). “Que la gente vaya a disfrutar, a pasarlo bien”, ha pedido Sanz, que ha asegurado que los servicios municipales trabajarán para evitar incidencias y, si se producen, “poder solventarlas lo antes posible”.
La vicealcaldesa ha reconocido que la competición plantea un desafío específico pese a la experiencia de Madrid en grandes acontecimientos. “Siempre es un reto”, ha señalado, antes de subrayar que este evento “es nuevo y es distinto”. Sin embargo, Sanz ha defendido que la ciudad está preparada para afrontarlo con los medios de la propia Fórmula 1 y los dispositivos del Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y la Delegación del Gobierno, que desplegará otros cerca de 1.500 efectivos, entre Policía Nacional y Guardia Civil.
Evitar aglomeraciones en los accesos
Una de las prioridades municipales será facilitar los movimientos del público en las entradas y salidas. “Fundamentalmente, yo creo que sobre todo es tratar de escalonar al máximo tanto las entradas como las salidas para que no se produzcan puntos de aglomeraciones”, ha explicado Sanz. La delegada ha señalado que el recinto es extenso y está dividido en dos grandes sectores, al norte y al sur de la M-11, lo que permite distribuir el despliegue.
La Policía Municipal se ocupará de garantizar la movilidad y la seguridad vial en el exterior, prevenir hurtos, controlar la venta ambulante ilegal y proteger la propiedad industrial, además de facilitar la respuesta ante emergencias. Trabajará coordinada con la Policía Nacional, que tiene a su cargo la coordinación en materia de seguridad.
Participarán agentes de Hortaleza, Barajas, Servicios Especiales, el Escuadrón de Caballería, Medio Ambiente y la Sección de Apoyo Aéreo, entre otras unidades. A los efectivos previstos para las tres jornadas se añade el trabajo realizado durante esta semana para regular la llegada de los camiones y vehículos de los equipos a IFEMA.
Dos puestos sanitarios y 12 ambulancias diarias
SAMUR-Protección Civil contará con dos puestos sanitarios avanzados, uno en el sector norte de Valdebebas y otro en el sur de Ifema. Cada uno dispondrá de seis ambulancias, tres de soporte vital avanzado y otras tres de soporte vital básico, hasta sumar 12 cada día. El servicio movilizará unos 85 sanitarios diarios, además de una unidad logística y equipos en moto, bicicleta y a pie para desplazarse entre el público.
“Como saben, el circuito lo tratamos prácticamente como si fueran dos a estos efectos”, ha explicado Sanz sobre la distribución de los recursos a ambos lados de la M-11. Aunque la atención sanitaria de la carrera y de los pilotos corresponde a los medios de la FIA, y la organización dispone de servicios para atender incidencias en las gradas, SAMUR tendrá también presencia dentro del recinto para colaborar ante situaciones de mayor gravedad y evitar demoras en el acceso.
Bomberos de Madrid, por su parte, desplegará dos bombas pesadas de 3.500 litros y un tanque de ataque de 6.500 litros, junto con vehículos de mando y coordinación. Sus efectivos cubrirán la parte sur del circuito, mientras que los bomberos de la Comunidad de Madrid estarán presentes en la zona norte. El cuerpo municipal también ha participado durante la construcción en las inspecciones de hidrantes, salidas y vías de evacuación.
Un simulacro para ensayar la coordinación
Los servicios estarán representados desde este jueves en el centro de coordinación operativa (CECOR) de Ifema, con responsables “con el más alto rango en capacidad de decisión”, según Sanz. El operativo tendrá acceso a las imágenes de las cámaras de tráfico y de las propias instalaciones.
La preparación incluyó un simulacro el jueves pasado para ensayar el trabajo conjunto de los servicios públicos y los equipos de la FIA y de las empresas contratadas por la organización. “Era muy necesario que existiera esa coordinación y que trabajaran juntos con nuestros servicios”, ha señalado la vicealcaldesa, que ha destacado la importancia de practicar sobre el terreno.
Sanz ha recomendado a los asistentes acudir con antelación y utilizar el transporte público, así como facilitar entradas y salidas escalonadas. También ha reiterado la petición de teletrabajar a quienes puedan hacerlo, especialmente en el entorno del circuito, para reducir la presión sobre el tráfico. Ante las temperaturas que, según ha indicado, podrían superar los 30 grados, sobre todo el domingo, ha aconsejado protección solar y mantenerse bien hidratado.
Almeida garantiza la EMT y confía en que el GP "sea una fiesta"
Por su parte, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido que el GP será compatible con la prestación de los servicios municipales y ha rechazado las críticas de la oposición. “Cada pronóstico catastrofista de la oposición, cuando se organiza cualquier gran evento en la ciudad de Madrid, ha fallado”, ha afirmado. El regidor ha asegurado que el lunes volverá a quedar demostrado que sus advertencias sobre la seguridad, las emergencias y la movilidad no se han cumplido.
“Por supuesto que vamos a garantizar el servicio de la Empresa Municipal de Transportes”, ha sostenido Almeida, convencido de que, una vez concluido el evento, reprochará a la oposición sus advertencias: “Han vuelto a decir que os ibais a quedar sin servicios de seguridad y emergencia, han vuelto a decir que os ibais a quedar sin servicios de la EMT, que la movilidad no estaba garantizada”.
Previamente, el regidor ha destacado en una entrevista la complejidad de transformar Ifema en un circuito de F1 en apenas 15 meses y ha asegurado que el Ayuntamiento ha trabajado para reducir las molestias vecinales, como las pantallas acústicas y el sistema de pegatinas para residentes. “El primer año es difícil que todo podamos hacerlo bien, que todo pueda salir como nosotros queremos”, ha avanzado Almeida, aunque confía en que el estreno de la competición “sea una fiesta” y en que “las molestias para los vecinos se minimicen”.