Una parte importante de la expedición española aterrizó este lunes por la tarde en Barcelona tras disputar los Europeos de Atletismo, una cita que se saldó con ocho medallas y con la sensación de que se ha frenado la evolución en las disciplinas del estadio después de muchas competiciones más que notables, tanto absolutas como en categorías inferiores.
Las estrellas eran los marchadores, que maquillaron una actuación más floja de lo esperado en el estadio. María Pérez sigue consagrándose como una de las mejores deportistas españolas de la historia, con Ruth Beitia, Carolina Marín, Lydia Valentín, Arantxa Sánchez Vicario, Mireia Belmonte o la paralímpica Teresa Perales. Tras revalidar el año pasado sus títulos mundiales en 20 y en 35 km marcha, la granadina reinó en Birmingham en media maratón con una superioridad absoluta.
El catalán Paul McGrath dio otro paso adelante y, con 24 años, unió el oro en media maratón a la plata en Roma’24 y al bronce en el Mundial de Tokio'25. El discípulo de Alejandro Aragoneses ganó en Birmingham ‘a lo María Pérez’, poniéndose en cabeza y acelerando hasta quedarse solo en cabeza.
A su estela, brillaron dos ilustres veteranos. El excampeón mundial y europeo Miguel Ángel López (38 años) logró una plata en maratón que estuvo a punto de ser oro... le faltó poco para cazar al italiano Stano. Y la catalana Raquel González (36) repitió en maratón el bronce de Roma en 35 km.
María Pérez, radiante
Para la granadina, lo de las medallas empieza a ser un formulismo. “Acabo de cumplir 30 años y sigo haciendo esas marcas para que... Sé que todos están trabajando en hacer cambios para ver cómo ganarme, pero yo sigo manteniendo esa velocidad, esa frescura y, sobre todo las ganas de ganar y de divertirme”, comentó a la prensa junto a la puerta de salidas.
"Soy una privilegiada, porque hago lo que me gusta y lo que me apasiona. Mi objetivo es conseguir que la gente que me está viendo también se lo pase bien. Para mí, tratar de aguantar esos ritmos masculinos y ser capaz de hacer uno, dos, tres o cuatro kilómetros con ellos me hace disfrutar, pero también me hace sufrir", añadió.
La reafirmación de McGrath
Paul McGrath siempre ha sido muy maduro y eso le ha permitido romper moldes desde su debut como absoluto en Roma. "Esta medalla de oro me sabe a gloria. Lo primero que hice fue pensar en mi familia, en mi entrenador y en mis amigos, que estaban allí. Fue increíble celebrarlo con ellos. Igual el bronce en el Mundial es más importante, pero la sensación de ganar es increíble", indicó el barcelonés.
"En el Campeonato de España ya vi que podría hacer algo grande en el Europeo. Después hice dos semanas muy buenas de entrenamientos y llegué muy preparado física y mentalmente. Sabía que mi rival era yo. Mi gran objetivo son los Juegos Olímpicos y entreno cada día para eso", comentó el futuro graduado en periodismo.
Los 'maratonianos'
Miguel Ángel López y Raquel González siguen acumulando éxitos mientras se van acercando a la 'cuarentena'. "Pues muy feliz, claro. Es otro gran resultado, muy posiblemente en mi último Europeo. No sé. Ya voy año a año y la verdad es que me encuentro muy bien. Ahora le das más valor a todo", dijo el murciano.
La catalana destacó la importancia "de la experiencia y de creerte que estás en condiciones para conseguirlo. La maratón es una prueba de resistencia y hay que estar preparado en todos los aspectos”. Aunque tendría que bajar al 20, "lucharé por Los Ángeles, claro. Yo no me rindo nunca".
Un 4x100 de bronce
Jaël Bestué, Maribel Pérez, Guillem Crespí y Andoni Calbano pasaron de la desazón del sábado al ver cómo perdían el testigo en la última posta masculina y en femenina a lograr un bronce de enorme mérito en el 4x100 mixto. "Las entregas en la final mixta fueron perfectas y el sábado los dos equipos estaban para pasar a la final, pero esas cosas pasan. Nosotros tenemos que arriesgar", comentó a SPORT el responsable de los relevos, Toni Puig.
"Muy contenta, porque fue un éxito de equipo", dijo Bestué. "Cuando vi que teníamos el bronce, no me lo podía creer", apuntó Andoni Calbano, el penúltimo relevista. "Teníamos muchas ganas de demostrarnos que podíamos", apuntó la capitana Maribel Pérez. "Es una medalla que tiene mucho valor y estoy muy contento por todos los compañeros", recalcó Crespí.
La crueldad del atletismo
A unos metros de los medallistas, pasaron sin despertar ni una mirada Blanca Hervás y Rocío Arroyo, dos de las heroínas de los World Relays que se quedaron a un suspiro del bronce con el 4x400 femenino. "Estuvimos muy cerca y no pudo ser", señaló la madrileña al ser parada por SPORT. “Había mucha gente en el cambio y perdimos un tiempo precioso”, señaló la joven ochocentista.
Con gorra y gafas de sol, Sara Gallego tampoco tuvo focos ni fotos, pese a que ha vuelto a lo grande después de tres años de calvario y compitió muy bien en 400 vallas. "Ahora a descansar y a ver si puedo hacer una temporada normal de entrenamientos desde el invierno. Primero el liso y después ir empezando con las vallas", comentó a SPORT. De hecho, en las últimas semanas el tendón de Aquiles la ha martirizado un poco.