Chris Bumstead (Ottawa, 1995) es un exculturista profesional, miembro oficial de la Federación Internacional de Fisicoculturismo. El canadiense es seis veces campeón de Mister Olympia Classic Physique (2019, 2020, 2021, 2022, 2023 y 2024) y subcampeón en las ediciones de 2017 y 2018.
A lo largo de su infancia y secundaria, Bumstead participó en varios deportes como fútbol, baloncesto, béisbol y hockey. En la adolescencia, el deportista comenzó a levantar pesas con 14 años. Posteriormente, empezó a entrenar con el novio de su hermana, el culturista profesional Iain Valliere.
Con 21 años consiguió la tarjeta profesional de la IFBB tras conquistar el Campeonato Norteamericano de la IFBB de 2016, entrando al circuito profesional. Un año más tarde realizó su debut en Mr. Olympia, quedando segundo por detrás de Breon Ansley.
El atleta repitió plata en la edición siguiente, hasta que llegó su primer campeonato en la categoría Classic Physique de Mr. Olympia en 2019. A partir de ahí, el canadiense encadenó una racha de seis títulos consecutivos hasta 2024. Después de su retiro, Bumstead ha ganado relevancia en redes sociales como creador de contenido sobre culturismo.
Recientemente, la leyenda del culturismo ha compartido una reflexión en Instagram: "Las personas que admiras no son diferentes porque siempre se sientan motivadas. Son diferentes porque se niegan a que su tendencia natural a buscar la comodidad reduzca sus estándares".
Durante el vídeo, Bumstead muestra un entrenamiento de alta intensidad que forma parte de su rutina diaria. Al terminar su carrera profesional en lo más alto, el culturista ha comenzado a construir un físico más enfocado en la salud, compatible con su vida familiar fuera del circuito.
Actualmente, el canadiense comparte alguna sesión de entrenamiento como atleta híbrido: "Durante 15 años me he entrenado de una manera que me permite saber exactamente lo que hago. Los movimientos siempre están controlados y aprendes a hacer que todo parezca fluido, incluso cuando es difícil. Ahora, hasta lo 'fácil' se siente incómodo. Sigo amando el culturismo. Siempre lo amaré. Me formó, física y mentalmente. Y siempre será parte de mi entrenamiento".
"Pero entrenar/moverse solo en esos planos de movimiento rectos y controlados tiene un precio. Te haces fuerte, pero también te pones rígido. Perdí todo rastro de ritmo y fluidez sin siquiera darme cuenta. Así que ahora estoy en la etapa de reaprender a moverme con un ser humano. A este proceso de entrenamiento lo llamo 'aprender a caminar'. Aún queda mucho camino por recorrer, pero se siente bien, mental y físicamente, volver a hacer algo que me incomoda", sentencia la leyenda del culturismo.