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El frío e incómodo saludo de Borja Iglesias con Trump y el 'vacile' de Mikel Merino

La selección española estuvo celebrando la victoria sobre el césped del MetLife Stadium durante aproximadamente una hora y media. Los festejos comenzaron inmediatamente tras el pitido final en el minuto 124. Tras la entrega del trofeo y la lluvia de confeti, los jugadores permanecieron en el terreno de juego junto a sus parejas, hijos y padres de manera muy íntima.

Sobre el césped, también estaba el presidente de los Estados Unidos, que de hecho, era el encargado de entregar la Copa del Mundo a los jugadores. Recibió a toda la plantilla de España, uno a uno, y les fue tendiendo la mano, hasta que llegó un momento que todos estábamos esperando: el saludo de Borja Iglesias con el jefe de la Casa Blanca.

El delantero se había mostrado públicamente para hablar sobre sus dudas de cómo actuaría si coincidía con Donald Trump. Se encontró con el presidente durante la ceremonia de entrega de medallas. Explicó que, si ese momento llegaba, esperaba que fuera breve para poder centrarse únicamente en disfrutar del éxito deportivo junto a sus compañeros.

El futbolista también dejó claro que sus opiniones políticas son conocidas y que, aunque le gustaría actuar de otra manera en determinadas circunstancias, era consciente de que debía valorar las consecuencias de cualquier gesto en un acto institucional de tanta repercusión internacional.

El 'estorbo' de Trump

Tras proclamarse campeona del mundo, la selección recibió las medallas y el trofeo en un acto presidido por Donald Trump. Uno a uno, los jugadores fueron pasando por el protocolo de saludos antes de recoger sus reconocimientos, incluido Borja Iglesias. Cuando llegó el choque de manos, se apreció un saludo rápido y bastante serio, sin apenas interacción, un detalle que generó numerosos comentarios en las redes sociales.

Durante esa celebración, Donald Trump permaneció sobre el escenario mientras se realizaban las fotografías oficiales del campeón. Su presencia no gustó y los jugadores esperaron a que se apartara para poder hacer la foto. De hecho, Merino imitó el baile típico de Donald Trump, moviéndose con los dos puños, mientras se reía a carcajadas junto a sus compañeros.

Cristian Romero, central de la selección argentina, le negó el saludo a Trump, lo ignoró completamente. Lamine casi lo hace, pero lo terminó saludando.

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