El Girona 26/27 echó a rodar el miércoles 8 de julio. Tras encajar el durísimo golpe del descenso a Segunda División y después de más de un mes de vacaciones, Quique Álvarez dirigió su primer entrenamiento al frente del equipo. En este arranque de la pretemporada fueron citados varios futbolistas de la primera plantilla y del filial, además de Izan González, Oleksandr Pyshchur e Iván Morante, las tres caras nuevas del conjunto catalán.
La hoja de ruta se mantiene intacta: consolidar el club a largo plazo y recuperar la máxima categoría del fútbol español lo antes posible. Así lo transmitieron el presidente del Consejo de Administración del club, Pere Guardiola, y el director general del City Football Group, Ferran Soriano: "Ahora toca reajustarnos y adaptar lo que hacemos y cómo lo hacemos, porque queremos regresar a Primera División cuanto antes".
Por ahora, los refuerzos que se produjeron, además de los futbolistas que regresan de cesión como Antal, Jastin, Minsu, Dawda y Asprilla, son jóvenes promesas con un margen de crecimiento enorme. Y el siguiente que apunta a vestir de 'blanc-i-vermell' es el culé Brian Fariñas (2006), clave para Juliano Belletti en el Barça Atlètic esta temporada.
Barcelona y Girona ultiman el traspaso del de Benicarló que, como contamos en SPORT en mayo, apuntaba a dejar el club en verano. Tal y como informa 'Què T'hi Jugues', ambas entidades negocian el movimiento con una fórmula clara: alrededor de 1,5 millones de euros por el 50% de los derechos del jugador.
Fariñas se incorporó a La Masia en 2018, al Infantil A, después de despuntar en LaLiga Promises con el Villarreal, club que previamente lo captó del equipo de su ciudad, en el CD Benicarló. En 2022 renovó hasta 2025 y el pasado verano hizo lo propio hasta 2028.
Costaba verle un año más en Segunda Federación. Promocionar al primer equipo no es tarea sencilla y, pese a ejercitarse en algún momento puntual, no ha gozado de oportunidades con Flick. Por ello, dará el salto que reclama su fútbol y podrá foguearse en Segunda.
Versátil
El centrocampista, de 20 años, ha sido el futbolista más utilizado por Juliano Belletti tanto en número de partidos (33) como de minutos (2799'). Ha firmado cinco goles y siete asistencias, confirmándose como una de las piezas clave del equipo.
Se trata de un perfil muy completo y con capacidad de liderazgo. Abarca mucho terreno, destaca por su calidad técnica, su potencia física y un potente disparo desde media distancia. Además, su versatilidad le permite actuar tanto como interior como en la posición de '6', sin perder presencia en campo rival ni capacidad de llegada.
No es un futbolista que acapare los focos a primera vista, pero es muy completo. Con Belletti dio un paso al frente en el Juvenil A la anterior temporada y ha terminado por consolidarse en el Barça Atlètic, donde se ha convertido en un jugador intocable para el preparador brasileño.
Buena sintonía
La sintonía entre clubes es genial. Ter Stegen fue el último futbolista del Barcelona en salir cedido al Girona. Antes que él, también vivieron un particular 'erasmus' en Montilivi Oriol Romeu, cuya vuelta resultó más bien agridulce tras no terminar de asentarse como azulgrana; Pablo Torre, que apenas dispuso de continuidad; y Eric Garcia, quien firmó una temporada sobresaliente, recuperó la confianza y el protagonismo y, poco después, se convirtió en uno de los intocables de Hansi Flick.