Tagliafico, poco optimista con el futuro del fútbol: "Siento que los chicos jóvenes están más estrellas y sin disciplina"
Una vez un futbolista cuelga las botas, suele pasar por un periodo de adaptación para aceptar que su etapa sobre el césped se ha terminado. Así, muchos terminan por optar a los banquillos y convertirse en entrenadores, la solución que parece más sencilla para seguir vinculado al deporte rey. esporist.org
No obstante, los nuevos tiempos quizás no facilitan la adaptación, pues muchos afirman que las generaciones actuales de jugadores no muestran tanto respeto por la figura del entrenador, lo que dificulta poder implantar unas normas y controlar el vestuario. Por este motivo, algunos futbolistas dudan al dar el paso definitivo una vez su trayectoria finaliza, tal como explicó durante un directo de 'Twitch' el lateral izquierdo del Olympique de Lyon, Nicolás Tagliafico.
"Estoy haciendo el curso, pero está cada vez más difícil"
Si bien el internacional por la albiceleste sigue a un gran estado de forma y todavía pueden quedarle varios años como jugador, a la edad de 33 años es normal que empiece a valorar que hará en un futuro, por lo que él mismo confirmó que está haciendo el cursillo para entrenador, aunque reconoció estar muy lejos de haber tomado una decisión definitiva. "Estoy haciendo el curso de director técnico, pero está cada vez más difícil. Te ponés a analizar ser entrenador de fútbol y es difícil", comentó el campeón del mundo.
Los pibitos además de desobedientes se creen figuras y no quieren aprender
Jugador del Olympique de Lyon
Además, expuso los motivos exactos que complican el trabajo, en unas declaraciones que critican la manera de ser de los más jóvenes: "Es difícil no solo por tener que manejar el grupo o saber de tácticas, hoy los jugadores de fútbol están difíciles, no son los de antes. Antes era más disciplina, mucho de escuchar y trabajar. Hoy siento que los chicos jóvenes están más estrellas y sin disciplina. Eso para un entrenador clásico es difícil manejar a ese tipo de jugadores". Incluso, el defensor del Marsella va un paso más en su análisis de la cruda realidad. "El fútbol está yendo para ese lado. Me pasa en Francia. Los pibitos además de desobedientes se creen figuras y no quieren aprender. Tratás de ayudar, pero hoy es al revés. Hoy en los grupos tenés 20 pibes y solo cuatro o cinco grandes", argumenta.
Lo cierto es que, si bien cada época es distinta, el respeto por la figura del técnico es algo indispensable para cualquier proyecto destinado a lograr grandes cosas, por lo que lo comentado por Nicolás Tagliafico genera preocupación respecto al futuro del deporte rey.
LaLiga estrena el balón inteligente que detectará dobles toques como el de Julián Álvarez
El penalti de Julián Álvarez ante el Real Madrid en la Champions de 2024 habría dejado una huella inequívoca en el nuevo balón de LaLiga, fabricado por Puma y con la tecnología de Kinexon. Un nuevo esférico inteligente que permitirá detectar contactos tan leves como el doble toque que provocó la anulación del lanzamiento del argentino. La tecnología no decidirá si existe una infracción, pero proporcionará al VAR una nueva prueba objetiva para interpretar la jugada. Será, por ahora, solo para Primera División, competición de clubes pionera en adoptar este sistema.
Una tecnología utilizada en el Mundial
Su puesta de largo tuvo lugar este miércoles en la sede de LaLiga y se estrenará este sábado 15 de agosto, en el Alavés-Getafe, que abrirá LaLiga a las 19:30 horas. El nuevo Puma Stellar Nitro Ultimate incorporará la tecnología de Kinexon para proporcionar información en tiempo real a los árbitros, los cuerpos técnicos y las retransmisiones. “Es una tecnología que ya han utilizado la FIFA y la UEFA con bastante éxito. Supera la limitación del ojo”, explicó Ricardo Resta, responsable de Football Intelligence de LaLiga, durante la presentación.
Es una tecnología similar a la que se empleó en el pasado Mundial, aunque su utilización no estuvo exenta de polémica. El chip anuló el gol de Croacia que supuso la eliminación del cuadro balcánico ante Portugal en dieciseisavos de final. La detección de un leve roce supuso la anulación de un tanto que habría llevado el partido a la prórroga. La gráfica reflejó que Igor Matanovic peinó el balón antes del gol.
En competiciones UEFA se empleó en la Eurocopa masculina de 2024, donde ayudó a confirmar la mano de Joachim Andersen en el Alemania-Dinamarca, y posteriormente en la Eurocopa femenina de 2025. En ambos torneos se emplearon balones Adidas desarrollados junto a Kinexon.
De ahí que el excolegiado Eduardo Prieto Iglesias, responsable del VAR en España, reivindicase el factor humano como decisivo en la aplicación de esta nueva tecnología. Una actualización que el colectivo recibe de buen grado, como todas las que se han ido implementando. Y que bien empleada, como en el referido caso de Julián Álvarez, resolvería "situaciones críticas" como esta.
Más de 560 señales por segundo
Según LaLiga, efectos prácticos, los futbolistas no deberían apreciar diferencias respecto a un esférico convencional. La novedad se encuentra en su interior. “Es un balón normal, pero tiene un sensor que puede medir la fuerza que se ejerce sobre él. Tiene un acelerómetro y un giroscopio”, explicaron desde Kinexon. Esta tecnología, así como todo el sistema de receptores al que se asocia, se probó en un campo de Primera División y con grupos de jugadores que fueron incapaces de diferenciar un baló con o sin el chip.
A nivel tecnológico, el dispositivo funciona con una batería recargable. “Al tener un sensor, el balón hay que cargarlo. Funciona como cuando cargamos el móvil. Tarda 90 minutos en cargarse y puede durar cinco horas”, detallaron sus responsables. La información será enviada a una red de aproximadamente 12 antenas instaladas en cada estadio. Su distribución dependerá de las características de cada recinto, aunque se colocarán generalmente tres en cada fondo y en cada lateral para garantizar la cobertura.
Según se explicó durante la presentación, el balón transmitirá 560 señales por segundo. De ellas, 100 estarán relacionadas con su posicionamiento. Los datos permitirán registrar con enorme precisión cada toque, la velocidad, los giros, la trayectoria y la intensidad de los golpeos. Se contemplan supuestos como los del Rayo, que apunta a jugar su primer partido de LaLiga contra el Alavés en Butarque, casa del Leganés, que milita en Segunda, donde no se implementará, por el momento, esta tecnología.
El fotograma exacto del fuera de juego
Una de las principales aplicaciones del balón de Puma y Kinexon estará en el sistema semiautomatizado de detección del fuera de juego. Hasta ahora, una parte decisiva del proceso consistía en seleccionar el fotograma en el que se producía el pase. El sensor permitirá determinar el instante exacto en el que el pie entra en contacto con el balón.
El esférico no trazará por sí mismo las líneas ni establecerá la posición de los jugadores. Esa función corresponderá al sistema óptico de seguimiento. La información del sensor se sincronizará con esos datos para que el SAOT disponga tanto de la posición de los futbolistas como del momento preciso del golpeo. En este sentido, cabe señalar que la intención de LaLiga era instalar esta temporada el fuera de juego automático, pero finalmente esta temporada se mantendrá el semiautomático.
“En disputas en el espacio ante potenciales fueras de juego servirá para determinar si un jugador toca o no el balón. También ayudará a determinar el frame exacto”, explicó Prieto Iglesias, responsable del VAR en España. El sensor también ayudará a resolver acciones en las que las imágenes no permiten apreciar con claridad si el balón ha tocado a un futbolista. “Ahora el balón nos habla y nos lo dice”, resumió Prieto Iglesias, que se refirió también a esas “minimanos invisibles” difíciles de distinguir a simple vista.
'Big data' para los equipos
No obstante, el sensor no determina por sí solo si el balón ha tocado una mano ni si ese contacto es sancionable. Registra una alteración provocada por un toque. El VAR deberá localizar ese pulso en las imágenes, identificar con qué parte del cuerpo se produjo y valorar después la posición del brazo y las consecuencias de la acción. Tiene distintos grados de sensibilidad, pero condiciones como un golpe de voz o una atmosfera ruidosa no alterarán su gráfica.
Prieto Iglesias, responsable del proyecto VAR, comparó el trabajo de los árbitros de vídeo con el de un equipo médico: “A los árbitros de VAR les digo que son cirujanos. Tienen que analizar y escrutar cada evento del partido en función de las Reglas de Juego y llevar a cabo o no una intervención. En esa cirugía se incorpora una tecnología más, mucho más fina y precisa”.
La información se organizará en cuatro bloques: referencias temporales, datos sincronizados, señales emitidas por el balón e integración con el SAOT. Los árbitros de VAR tendrán que aprender a interpretar esos pulsos y relacionarlos con las imágenes. La herramienta también permitirá precisar el momento en el que un jugador toca el balón durante una entrada o una disputa. “Ahora vamos a ser capaces de meter el bisturí en situaciones que al ojo humano le resulta difícil discernir”, señaló Prieto Iglesias.
La información no se limitará al arbitraje. “Contamos con una nueva fuente que nos dirá velocidades, toques de balón, golpeos... Vamos a poder obtener una serie de métricas que ayuden a los cuerpos técnicos y también al arbitraje y a la retransmisión audiovisual”, explicó Resta, director de Football Intelligence & Performance de LaLiga.
Los equipos podrán analizar parámetros como la velocidad de un disparo, la potencia de un pase o el tipo de golpeo. LaLiga también pretende utilizar parte de esos datos durante las emisiones para explicar mejor las acciones y ofrecer nuevas capas de información al espectador. “Ayudará a hacer más comprensible el fútbol. Le dará más información y un incremento de emoción”, apuntó José Guerra.
Menos pérdidas de tiempo
Cada encuentro contará con 14 balones conectados. Uno comenzará como balón de partido, otro permanecerá junto al cuarto árbitro y los 12 restantes se distribuirán por el perímetro exterior del terreno de juego, colocados sobre conos o soportes. Un sistema de distribución que ya se emplea en la Premier. Los recogepelotas -esta figura no desaparece- designados por el club local tendrán que garantizar que siempre haya un esférico disponible en cada soporte.
Su función será recuperar con rapidez los balones que terminen en la grada o fuera del terreno de juego y devolverlos a su posición. No podrán retenerlos ni entregárselos directamente a los futbolistas, aunque será difícil eliminar esta picaresca en partidos de alta tensión. Con todo, desde LaLiga creen que este sistema también pretende acelerar las reanudaciones y combatir las pérdidas de tiempo. Los jugadores tendrán a su disposición un balón de sustitución sin depender de la voluntad o la rapidez de un recogepelotas.
LaLiga lleva meses preparando la implantación del sistema. Las pruebas comenzaron en enero en diferentes estadios y en los entrenamientos de algunos clubes. También se realizaron ensayos para descartar interferencias en la transmisión. “Hemos llegado a hacer pruebas de interferencia por radiofrecuencia con la Policía”, desveló Resta, director de Football Intelligence & Performance de LaLiga, donde los jugadores podrán seguir llevándose el cuero después de anotar un 'hat-trick'. Pero ahora, más localizado que nunca.
Sepa cómo y por qué KTM ha salvado a MotoGP del caos más absoluto
El pasado domingo por la mañana, en el circuito de Silverstone, una de las cunas del ‘motorsport’, antes de que se celebrase el Gran Premio de Gran Bretaña de MotoGP, el Mundial puso punto y final (enterró) uno de los conflictos que, de caer del otro lado de la moneda, hubiese supuesto, sin duda, una de las mayores catástrofes de las últimas décadas.
Carmelo Ezpeleta, que, a lo largo del fin de semana, había hablado, personal e individualmente, con cada uno de los representantes de los cinco fabricantes que compiten en el campeonato (Ducati, Aprilia, KTM, Honda y Yamaha) para exponerles los argumentos que, finalmente, desembocaron (afortunadamente para la competición) en que los equipos mantendría las dos motos por piloto, dio por zanjado el asunto, ese domingo, respirando profundamente pues, finalmente, logró salvar las dos motos por piloto sin necesidad de utilizar todas sus armas, aunque las tenía preparadas.
La organización del Mundial de MotoGP, ahora en manos de MotoGP Sports Entertainment Group, o MotoGP SEG o MotoGP Group, tras la adquisición de Dorna Sports por parte del fondo de inversión norteamericano Liberty Media, cuyo presidente y Director Ejecutivo es Derek Chang, en continuo contacto con Ezpeleta, suele aceptar, casi siempre, las propuestas que le llegan procedentes de la MSMA (Asociación de Fabricantes del Campeonato del Mundo de MotoGP), presidida ahora por el italiano Massimo Rivola, máximos responsable del equipo Aprilia Racing, siempre y cuando sean consensuadas por todos de forma unánime.
Aprilia y Ducati estuvieron a punto de convencer a KTM, Honda y Yamaha de competir, a partir de la próxima temporada, con una sola moto por piloto, lo que hubiese provocado una disminución de la competitividad y el espectáculo de dimensiones caóticas.
Pese a tener una idea fija, consolidada y en ningún momento cuestionada por ninguno de los miembros del ‘staff’ de MotoGP Group, en el sentido de que cada piloto debía seguir con dos motos a su disposición durante todo el fin de semana de gran premio, los organizadores esperaron, pacientemente (demasiado pacientemente) a que los fabricantes se pusiesen de acuerdo y, en cuanto pudiesen, elevasen su propuesta a la Comisión de Grandes Premios, organismo integrado por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), la MSMA, el IRTA (asociación de escuderías) y el promotor MotoGP Group.
El problema y la inquietud de Ezpeleta y Chang fue comprobar, con auténtica sorpresa e, incluso, perplejidad, que los cinco fabricantes eran incapaces de ponerse de acuerdo sobre un tema tan primordial como competir con una o dos motos por piloto. Es evidente que competir con una sola moto por piloto hubiese cambiado las reglas y expectativas del campeonato, entre otras razones porque ello suponía que, por ejemplo, si un piloto se caía en un entrenamiento, dejaba de entrenarse; si un piloto se caía en la ‘quali’, salía el último; si un piloto se caía en el ‘warm-up’ (entrenamiento previo a la carrera), dejaba de correr, además de desaparecer las carreras ‘flag to flag’, pues el cambio de neumáticos de seco a lluvia sería imposible, dada la enorme complejidad que tiene realizar esa sustitución, en una misma moto, en MotoGP.
La esperpéntica discusión, que se planteó, incomprensiblemente, sin el conocimiento de los pilotos, a los que nadie, nadie, consultó (“¿pero a quién se le ha ocurrido lo de la moto única, a quién se le ha ocurrido semejante locura, semejante disparate, semejante despropósito?”, le dijo a El Periódico uno de los cinco campeones del mundo de MotoGP en Sachsenring), arrancó de la propuesta formulada, hace casi diez meses, por Aprilia y secundada, inmediatamente, por Gigi Dall’Igna, el gurú de Ducati, pese a que, en el seno de la fábrica campeona de Borgo Panigale, no todo el mundo, al más alto nivel, estaba de acuerdo con ese disparate.
Los defensores de la moto única trataron, en principio, de justificar su postura argumentando que se trataba de reducir costes, argumento que, a lo largo de los meses de discusión, fue perdiendo fuerza, fuelle, entre otras razones porque tanto desde la organización del campeonato como desde equipos privados, por ejemplo, el Castrol Honda LCR del excampeón Lucio Cecchinello, presidente del IRTA, se les demostró tanto a Aprilia como a Ducati que había otras muchas maneras de reducir costes, sin tomar una decisión tan insensata, que impactaría negativamente en la competitividad y espectáculo de MotoGP.
Transcurridos varios meses sin acuerdo, empezó a ganar fuerza que el verdadero motivo por el que Aprilia y Ducati defendían la propuesta de ‘moto única’ era, simplemente, porque, tras los primeros tests con la nueva moto de 850cc, con menos aerodinámica y menos ayudas al piloto que debutará en 2027, se habían dado cuenta los dos fabricantes italianos que sus motos estaban bastantes décimas de segundo por vuelta por debajo de las de sus rivales KTM, Honda y Yamaha.
Los pilotos, que no fueron consultados antes de proponer semejante disparate, mostraron su perplejidad porque los fabricantes creyesen que se puede ser competitivo utilizando una sola moto durante todo el fin de semana.
¿Por qué, entonces, la propuesta de una solo moto? Muy sencillo: si ellos partían con ventaja en el próximo periplo mundialista, el hecho de que sus rivales (KTM, Honda y Yamaha) no tuviesen en sus boxes dos motos por piloto, les impediría desarrollar su moto (más lenta) hasta llegar a la altura de Aprilia y Ducati. Es más, con una sola moto por piloto es imposible evolucionar y mejorar la moto con la que se empieza el Mundial.
En todas estas conversaciones y/o discusiones, Aprilia y Ducati formaban un sólido bloque a favor de la moto única; KTM se dejó convencer en un primer momento pero, luego, fue quien rompió el consenso; Yamaha, las veía venir y a Honda, absolutamente descolocada, parecía importarle muy poco la decisión que se tomase. Hasta que Alberto Puig, Team Manager de Honda, que ha salido reforzadísimo de este conflicto, le abrió los ojos a Mikihiko Kawase, máximo responsable de Honda en los circuitos, para que la firma japonesa votase a favor de mantener las dos motos.
Pese a que finalmente se ha impuesto la lógica, Aprilia y Ducati han salido derrotadas de este envite por la contundente y sabia oposición de KTM a la utilización de una sola moto, lo cierto es que, en Balatón Park (Hungría), KTM llegó a expresar su conformidad con la moto única en un lapsus del que se arrepintió inmediatamente, ya que, al llegar a Assen (Países Bajos), informó a sus colegas de la MSMA que no consentiría la fórmula de una sola moto.
El momento de duda de la fábrica austriaca pudo haber sido aprovechado por el resto de fabricantes para redactar la propuesta y enviarla ya firmada a la Comisión de Grandes Premios, lo que hubiese comprometido muy seriamente la posibilidad de que la idea de los organizadores del Mundial, insisto, partidarios de seguir con dos motos (pura lógica), hubiese salido adelante. Pero los ejecutivos de la MSMA perdieron esa posibilidad y, al llegar a la ‘catedral’ de Assen, descubrieron que KTM se bajaba del barco y se mostraba inamovible a favor de las dos motos.
Según ha podido saber El Periódico a algún ejecutivo de la MSMA se le ocurrió intentar convencer a los organizadores del campeonato que “los miembros de la asociación de fabricantes consideran que la fórmula 1-4 también significa unanimidad”, a lo que Carmelo Ezpeleta respondió con rotundidad que el término unanimidad no admite interpretación alguna: “Unanimidad significa ‘sin discrepancias, unánimemente’, es decir, cinco sobre cinco”.
Y como los representantes de la fábrica austriaca de Mattighofen mantuvieron su oposición a la fórmula de una sola moto hasta el final, Aprilia y Ducati tuvieron que claudicar y aceptar las dos motos por piloto, mientras Honda y Yamaha seguían mirando al cielo y silbando, demostrando estar, en estos momentos, muy lejos de todo lo que se cuece, técnica y competitivamente, en MotoGP.
