Qué significa la señal P-35 y por qué debes tener precaución si la ves en la carretera este verano
La señal P-35 es una de las incorporaciones más recientes al catálogo de señalización vial en España y, pese a ello, continúa generando dudas entre numerosos conductores. Su diseño, con dos flechas que se cruzan dentro de un triángulo de peligro, puede llevar a pensar que advierte de un accidente o de una maniobra prohibida, aunque su función es muy distinta.
El Unicaja 2026/27: revalorización, impacto inmediato y hambre de mejorar
Seis movimientos oficiales, Simonas Lukosius a falta del anuncio oficial y un pívot 'bicho' para elevar el techo competitivo del equipo componen el mercado de fichajes de un revolucionado Unicaja 2026/27. En la primera plantilla de 15 jugadores en la historia de Los Guindos, la mitad de las piezas serán nuevas a las órdenes de Txus Vidorreta y si por algo se va a caracterizar este equipo es por el hambre y la revalorización. trojkonferencja2024.pl
Melwin Pantzar, Cameron Hunt, Ignas Brazdeikis, Yannick Nzosa, Willy Hernangómez y Amine Noua son las incorporaciones confirmadas, a la espera de que Lukosius sea oficial en calidad de cedido desde el Dubái Basketball. El Unicaja viene revalorizando a muchos de sus jugadores, tanto deportiva como económicamente, y es un patrón que se va a repetir este próximo curso.
Un año de contrato
Hay tres nombres muy evidentes que solo han fichado por un año con distintos objetivos: Brazdeikis, Hernangómez y Lukosius. El lituano -27 años- ha jugado al máximo nivel durante toda su carrera, bien en la G-League de Estados Unidos con los filiales de New York Knicks y Orlando Magic, y los últimos cuatro años en Euroliga, tres de ellos en el Zalgiris y un cuarto en Olympiacos. No obstante, no ha acabado de ser en números lo que se esperaba y viene a Málaga a relanzar su carrera.
El pívot madrileño, a sus 32 años, es un caso conocido por todos. Regresó en 2023 al baloncesto español después de casi una década en la NBA -New York Knicks, Charlotte Hornets y New Orleans Pelicans- y también ha estado bastante lejos, especialmente de aquella versión que deslumbró en el Eurobasket de 2022 y que le sirvió para ser el MVP. Firmó un año en Los Guindos para recuperar el estatus perdido, porque ningún Euroliga le quiso con el que caché que él mismo quería, y así aspirar su último gran contrato a nivel económico.
La situación del lituano-germano la marca el 'caso Tyson Carter'. Un jugador joven que llega al Unicaja en calidad de cesión antes de dar el salto definitivo a la exigencia de la Euroliga. Lukosius, que cumple 24 años el día 13, no tiene sitio en el transatlántico que ha confeccionado Xavi Pascual para buscar un título continental y el objetivo es que continúe con su desarrollo en Málaga y en una competición de la dificultad que supone la Liga Endesa.
Pantzar, Hunt y Noua
A partir de ahí, las situaciones son distintas. Melwin Pantzar estaba fichado por el club de Los Guindos desde hace un año, pero no ha llegado hasta este verano después de una temporada de cesión en el Surne Bilbao. Era una apuesta de garantías y desembarca con el hambre de seguir creciendo a sus 26 años. Viendo su proyección, el paso lógico es que acabe aterrizando con los mejores de Europa. Antes, tiene contrato como verde y morado hasta 2030.
En cualquier pronóstico entraba que Hunt -29 años- diera ese salto después de su gran año en el Joventut, pero el Unicaja aparece en sus planes como paso intermedio. Es uno de los jugadores con los que hay mejores expectativas de cara a hacer grandes cosas esta temporada, al igual que con Amine Noua, también con 29 años, que empezó su carrera en Euroliga con el ASVEL Villeurbanne. Si mejora su año en Granada...
Caso de Nzosa
Aunque el nombre que viene con hambre e intención de revalorizarse es Nzosa. El canterano cajista viene enlazando sucesivas cesiones que no han llegado a tener un gran impacto en su carrera. Ha estado en el Betis, el Fuenlabrada y el Estudiantes, aunque este último año lo pasó en el San Pablo Burgos. Tiene un año de contrato y es su gran oportunidad de demostrar que puede tener un hueco en una plantilla larga de 15 jugadores.
El hambre y la revalorización van a ser claves en un año en el que el Unicaja necesita reencontrar su hueco dentro del baloncesto español. Si muchos jugadores logran sus objetivos personales en favor de todo el grupo...
Más capitanes de La Masia, por favor
Eric Garcia tiene muchos números de entrar en el grupo de capitanes del Barça tras la cesión de Marc-André Ter Stegen al Ajax. Sería una gran y merecida noticia. El de Martorell llegó al fútbol base del club azulgrana con solo siete años y fue el líder y el portador del brazalete en todos los equipos de la cantera por los que pasó. Por fin habrá un representante de La Masia en la capitanía del primer equipo azulgrana, lástima que no haya más. O eso parece.
Desde hace unos años, es la propia plantilla del FC Barcelona la que elige a sus capitanes. Lo cierto es que los jugadores no se han complicado la vida y han seguido como norma general la máxima de los años consecutivos en el vestuario azulgrana para decantar su voto.
Otra cosa es lo que perciba el aficionado del Barça y en este sentido, son muchos los que no se han sentido identificados con algunos de los capitanes actuales. Cada seguidor es un mundo, pero en general, hay actitudes que no han gustado en el barcelonismo. Y no solo por parte de Ter Stegen, que al fin y al cabo, no estará esta temporada en el equipo.
Los jugadores son los que tienen la palabra y en última instancia, es el entrenador, Hansi Flick, quien ejerce su poder de decisión, por ejemplo, para desequilibrar un caso de empate a votos. Quizá sería hora de que se elija no tanto por los años acumulados y consecutivos en el equipo azulgrana, sino por el sentimiento y la capacidad de liderazgo. Ser capitán es mucho más que llevar un brazalete o participar en el sorteo de campo al inicio de los partidos. Muchísimo más.
Si hay futbolistas de los que no hay ninguna duda de su compromiso y lo mucho que quieren al club, porque lo han mamado desde pequeños, son los de La Masia. Chavales que, de hecho, llevan más años defendiendo la camiseta azulgrana que el resto porque empezaron en los equipos de la base siendo muy pequeños. Pero como son tan jóvenes (casos de Gavi, Pau Cubarsí o Lamine Yamal) o se han tenido que ir para forjarse y volver por la puerta grande (los ejemplos de Eric Garcia y de Fermín López) están por detrás de otros compañeros.
Eric podrá entrar si la próxima votación sigue los parámetros de los últimos años, pero se quedarán fuera los Gavi, Fermín, Cubarsí, Marc Bernal y compañía. Por canteranos en el primer equipo no será.
¿Quién dice que un chaval de 19 años no puede ser capitán del Barça si ha sido culé toda la vida, ha celebrado los títulos de la cantera por todo lo alto y ha llorado amargamente las derrotas? Y no por regalar nada, sino porque son líderes del Barça, los que más camisetas venden, y encima vuelven con un Mundial bajo el brazo tras haber tenido un papel muy protagonista. Si Lamine Yamal o Pau Cubarsí están para tirar del equipo y echárselo a sus espaldas, lo que no pueden decir algunos otros, también deberían estar para lucir la ‘senyera’ en su brazo. Que seguro lo harían con todo el orgullo y felicidad del mundo por defender, con la mayor responsabilidad, los colores que aman desde que eran unos críos.
No hace falta llevar el brazalete para sentirse capitán, pero las formas y la imagen son importantes y el aficionado quiere estar orgulloso de los que le representan. Si hay que darle una vuelta, pues se da.
