La cábala de Leo Messi antes de la final contra España
No habrá otro como él. Leo Messi solo hay uno. Se resiste a marcharse. Lideró a la Argentina de los milagros para consumar una remontada épica en Atlanta, dejar a Inglaterra en el camino y citarse con España el domingo, en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey, con un objetivo claro: defender la corona mundialista. Pero si hay alguien llamado a ocupar su trono, tanto en el Barcelona como en el fútbol mundial, ese es Lamine Yamal.
Todo el mundo habla - y sigue maravillándose - de la fotografía que SPORT, en colaboración con UNICEF y el Fútbol Club Barcelona, tomó en 2007. Hasta el punto de que muchos, entre ellos Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, llegaron a creer que era una imagen generada por inteligencia artificial. Nada más lejos de la realidad.
Messi persigue la que sería su segunda Copa del Mundo y la cuarta para Argentina. Lamine Yamal, por su parte, sueña con conquistar su primera estrella y la segunda para España. Como no podía ser de otra manera, todos los focos apuntan hacia ellos. Pasado contra presente y futuro del Barcelona. La Finalissima que no pudo jugarse. La final soñada por tantos. umafrika.club
El astro rosarino, incapaz de contener las lágrimas tras la agónica remontada frente a Egipto en octavos de final, celebró con una mezcla de rabia y felicidad el pase a la tercera final mundialista de su carrera, después de las de 2014 y 2022. Poco después compartió un mensaje en sus redes sociales que, a simple vista, parecía uno más. Pero escondía un detalle.
Idéntico
Los aficionados no tardaron en descubrirlo: era exactamente el mismo texto que publicó tras clasificarse para la final del Mundial de Catar. Palabra por palabra. Incluso los emoticonos y el hashtag eran idénticos: "A LA FINAL!!!!! Volvimos a sacar fuerza para hacer otro gran partido. Muchas gracias a todos los que confiaron en este grupo!!! 🙌🏻🙌🏻🙌🏻 Vamos Argentina carajo!!!! #TodosJuntos", publicó.
Un mensaje que le dio suerte en Catar y que Messi espera que vuelva a convertirse en un amuleto este domingo en el MetLife Stadium. Enfrente estará una España lanzada, la misma que Luis de la Fuente definió como "el mejor equipo del mundo" tras la brillante exhibición coral ante Francia en semifinales. La batalla está servida.
La broma pacense tras el Inglaterra - Argentina: "¡Las Malvinas son de Badajoz!"
Para los argentinos, los 74 días de 1982 en los que su país libró una guerra nunca declarada oficialmente contra el Reino Unido de la primera ministra Margaret Thatcher (ya con Leopoldo Galtieri al frente, un año después de la histórica deposición de Jorge Rafael Videla) significan mucho más que un simple conflicto internacional perdido.
Esos dos meses y medio acabaron con la rendición de las tropas argentinas el 14 de junio de 1982, justo al día siguiente del partido inaugural del Mundial de España. El morbo radicaba en un posible enfrentamiento entre la albiceleste y los 'three lions', pero ambas selecciones fueron eliminadas en la segunda fase en una cita en la que reinó la Italia de Paolo Rossi.
Esta superficie de 12.000 kilómetros cuadrados sigue siendo considerada un 'Territorio Británico de Ultramar', pero también es cierto que desde 1994 la Constitución del país sudamericano establece en su Disposición Transitoria Primera que las Islas Malvinas son argentinas en una especie de brindis al sol.
Han pasado ya 44 años desde el final de la llamada 'Guerra de las Malvinas' y los argentinos siguen sin aceptar ese resultado. De hecho, se han sucedido las reivindicaciones y por eso el Argentina - Inglaterra de semifinales del Mundial de Estados Unidos era para la albiceleste algo más que un partido de fútbol.
Tras la remontada con tantos a pases de Leo Messi que firmaron Enzo Fernández y Lautaro Martínez (1-2), el bético Giovanni Lo Celso celebró el pase a la final del Mundial con una pancarta en el césped del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta en el que podía leerse en grandes caracteres: "Las Malvinas son argentinas".
Tanto, que el centrocampista y la propia Asociación del Fútbol Argentina (la AFA) se arriesgan a una sanción de la FIFA, que siempre se ha mostrado muy recia a la exhibición de cualquier eslogan político en sus competiciones, al igual que la UEFA. Quieren ser apolíticos, pero vetan a Rusia y a Bielorrusia por temas políticos... pero eso es otro cantar.
A muchos miles de kilómetros de este archipiélago, la ciudad de Badajoz vivió una transformación en los años 80 de la mano del difunto alcalde socialista Manolo Rojas (el más querido por toda la ciudad). Así creció el barrio Suerte de Saavedra, con viviendas creadas para la clase trabajadora y los lógicos conflictos en este tipo de enclaves.
Ello le valió el sobrenombre de 'Las Malvinas' para resumir los problemas creados en analogía a lo que se estaba viviendo en el archipiélago entre Argentina e Inglaterra. Y así quedó ese sobrenombre para siempre. Por eso, tras la pancarta de Lo Celso, en la capital pacense se han sucedido los memes y los montajes, reclamando que las Malvinas "son realmente de Badajoz".
Sueño y pesadilla en el Metlife
Desde el momento en el que Messi decidió que iba a jugar su tercera final del mundo en doce años y emparejó a Argentina con España en el partido que parará la tierra, en Catalunya se disparó una pregunta: el domingo, con quién vas? con Lamine o con Leo? En la mayoría de encuestas, o ganó Lamine por poco o lo hizo el crack de Rosario, también por un escaso margen. El corazón de esa división culé entre sus dos genios late en el impacto de esa antológica fotografía de Sport en 2007, en la que un Messi de 19 años, a las puertas de escribir su leyenda, sostiene en brazos a un bebé de meses llamado Lamine Yamal. Casi dos décadas después, un rutinario póster solidario se convierte en una de las estampas del siglo, un cartel que ya se exhibe en todos los rincones del planeta y en una trampa para los detectores de inteligencia artificial. Es tan gordo el asunto que no parece real. Pero lo es. Un guión de locos que ha situado el debate en la calle.
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