El UCAM Murcia se encomienda a la "humildad controlada" para desafiar la gravedad
“Humildad controlada”. Esa es la receta que quiere aplicar Sito Alonso al UCAM Murcia CB en la temporada 2026-2027, a la que llega después de poner el listón muy alto en la pasada, donde batió varios récords, alcanzó las 25 victorias en la liga regular y jugó la Copa del Rey y los play off por el título. En un acto en la sala Mamba y frente a unos mil aficionados pese a coincidir con la bajada de la Virgen de la Fuensanta hasta la Catedral, el club presentó a la nueva plantilla y también el spot publicitario de la campaña de abonados ‘Astros’, que ha alcanzado ya los 4.500 carnés expedidos, y que tiene el lema ‘Desafía la gravedad’. catcross.biz
El video no tiene en esta ocasión protagonistas de carne y hueso, sino un niño y una joven creados con inteligencia virtual. Comienza en la Plaza de Santo Domingo y acaba en el Palacio de los Deportes, con la luz de los móviles encendida cuando se apagan los focos del pabellón. En el mismo, la chica le explica al pequeño qué significa pertenecer al UCAM Murcia y cómo son los astros. “Ser un astro es como bailar en la luna y los fans somos estrellas bailando encima de ellas”, dice la chica, a la que responde el niño con una pregunta: “¿Entonces todo el mundo que va a ver al UCAM son estrellas?”, le dice, a lo que contesta “todos son estrellas y todos unidos somos los más importante del mundo entero”. Tras un paseo por la Luna, vuelven a la tierra para encontrarse en la puerta del Palacio a Sito Alonso diciéndoles “os estábamos esperando, venga, vamos”. El video acaba con la leyenda “cada estrella cuenta”.
El acto, que contó con la presencia de toda la plantilla y de la presidenta, María Dolores García Mascarell, sirvió para presentar uno a uno a todos los jugadores, que desde el miércoles ya se encuentran todos en la ciudad tras la participación de seis de ellos con sus selecciones en las Ventanas FIBA. Para muchos de los asistentes era la primera vez que podían ver de cerca a los nuevos integrantes de la plantilla, Souley Boum, el primer en aparecer en el escenario, Juani Marcos, Jean-Marc Pansa y Marcis Steinbergs. El capitán, Jonah Radebaugh, en un corto discurso en español, gritó “vamos UCAM” después de que aparecieran todos sus compañeros, llevándose muchos aplausos un Emanuel Cate que apareció en escena con los brazos en alto como si estuvieran celebrando un gran triunfo, y Dylan Ennis con su habitual show.
Las palabras de Sito Alonso, el técnico que lleva ya ocho temporadas en el banquillo universitario, calaron hondo entre los presentes. El entrenador habló de la familia que se ha encontrado en Murcia y también de lo que quiere de su equipo. “Somos un equipo humilde que debe tener una humildad controlada para respetar al rival, para entrenar más que los demás, para respetar a nuestros aficionados y a los demás y para reconocer nuestros errores. Pero eso no tiene nada que ver con la ambición, que debe ser controlada, pero no quiere decir que no somos inferiores a nadie, no solo nosotros, sino Murcia, su afición y toda la Región”, dijo entre los aplausos del público.
Posteriormente, la presidenta se dirigió a todos los aficionados, a los que agradeció su apoyo incondicional a los jugadores y a todos los estamos de la entidad, deseando una campaña exitosa en la que el listón va a estar muy alto.
El primer derbi FC Cartagena-Real Murcia se jugará un miércoles
La Real Federación Española de Fútbol ha anunciado que el primer derbi de la temporada entre el FC Cartagena y el Real Murcia se jugará el miércoles 7 de octubre en el estadio Cartagonova a las ocho y media de la tarde, una decisión que no gusta especialmente en el club albinegro, que verá reducida ostensiblemente la taquilla.
El choque correspondiente a la quinta jornada se debería disputar el último fin de semana de septiembre, pero la coincidencia con las Fiestas de Carthagineses y Romanos, cuyo campamento se encuentra a escasos metros del estadio, provocó que la Policía Nacional emitiera un informe solicitando el cambio de fecha al no poder garantizarse la seguridad. Después de varios tiras y aflojas, con negociaciones entre los dos clubes que no llegaron a buen puerto, la Federación Española ha decidido trasladar el mismo a un miércoles, una fecha que restará afluencia de aficionados, sobre todo de Murcia.
Como consecuencia de este cambio, el último fin de semana de septiembre no habrá liga para los dos equipos de la Región, que tendrán que buscar alternativas para mantener el ritmo competitivo de sus jugadores.
La vieja pesadilla del Valencia CF que vuelve a bloquear el mercado de fichajes
El Valencia CF lleva años conviviendo con una contradicción en el mercado de fichajes. Cuando aparece un comprador dispuesto a pagar por uno de sus futbolistas más cotizados, el club ha demostrado que puede cerrar ventas importantes. El problema llega cuando la necesidad es exactamente la contraria y pasa por encontrar una salida para aquellos jugadores que han perdido protagonismo deportivo, tienen salarios difíciles de asumir para otros clubes o directamente no entran en los planes del entrenador. Y, de estos, hay varios en la actual plantilla.
El mercado que acaba de cerrar ha vuelto a dejar ejemplos.
El más evidente es Dani Raba. El Valencia le comunicó hace meses que no entraba en los planes deportivos de Carlos Corberán. Ya en enero conocía la situación y, cuando comenzó la planificación del verano, tanto él como Baptiste Santamaría figuraban entre los futbolistas para los que el club pretendía encontrar una solución. En el caso del cántabro, no llegó.
Raba continúa en la plantilla con contrato hasta junio de 2027. Su salario de Primera División redujo considerablemente las alternativas que podían aparecer desde Segunda y las diferentes posibilidades exploradas durante el verano no terminaron materializándose. Hubo clubes interesados, pero no ofertas serias que interesaran al jugador. El resultado es que Corberán mantiene en su grupo a un futbolista al que el Valencia intentó colocar durante prácticamente todo el mercado. La salida de Almeida y la falta de fichajes en la parcela ofensiva más allá de la llegada de Elliott pueden darle una nueva oportunidad desde el banquillo hasta que se recuperen Sadiq o Diego López.
André Almeida, una salida en el último suspiro
La operación de André Almeida resume perfectamente las dificultades que ha encontrado el Valencia para dar salida a determinados jugadores. Dificultades propias de la forma de trabajar del club.
El portugués tampoco entraba en los planes de Corberán al no haber estado a la altura de las expectativas y quedó fuera de la convocatoria ante el Deportivo mientras se negociaba su futuro. Existió la posibilidad del Swansea, rechazada por un futbolista que priorizaba continuar en España y el Celta apareció igualmente como una alternativa. Ninguna de esas vías terminó solucionando el problema y su salida no llegó hasta las últimas horas del mercado. El centrocampista luso acabó cedido al Racing de Santander hasta junio de 2027 y sin opción de compra, una operación que permitió al Valencia liberar espacio salarial y que, según explicó posteriormente Ron Gourlay, facilitó la llegada de Harvey Elliott.
El Valencia había pagado ocho millones de euros por Almeida en 2022, procedente del Vitória de Guimaraes. Cuatro años después, la solución para un futbolista que ya no formaba parte de los planes deportivos ha sido una cesión a un recién ascendido que, por cierto, ha invertido los 20 millones que ha ingresado por ventas. A todo esto, incorporando cuatro exvalencianistas: Almeida, Agirrezabala, Facu González y Sergio Canales.
El Valencia sí vende... cuando hay mercado
El problema no es nuevo. La historia de los últimos años demuestra que el Valencia no ha tenido dificultades para ingresar dinero cuando el activo era apetecible. Vamos, que parece que sólo se vende cuando los potenciales compradores tocan a la puerta con una oferta en firme. Y eso es un serio problema a corto, medio y largo plazo.
En el verano de 2020 salieron Ferran Torres por 33,5 millones de euros, Rodrigo Moreno por 30 millones, Geoffrey Kondogbia por 16 millones y Francis Coquelin por 7,1, además de Dani Parejo. Fue el inicio de la gran reducción deportiva y salarial emprendida por Meriton después de la clasificación para la Champions y la conquista de la Copa del Rey. No se fichó a nadie, dejando al equipo del recién llegado Javi Gracia totalmente vendido. Hasta el punto de que el técnico navarro quiso dimitir tras ser engañado por Meriton y desde el club se le exigió una millonada por su liberación.
Dos años después ocurrió algo similar. Gonçalo Guedes fue vendido por 32,6 millones al Wolverhampton y Carlos Soler por 18 millones al PSG. El Valencia ingresó 54,6 millones aquella temporada en concepto de bajas. En el verano siguiente, Yunus Musah dejó 21,2 millones con su traspaso al AC Milan, mientras el balance total de salidas alcanzó los 28,9 millones. Los 30 que ingresó el Valencia CF por Mamardashvili fue el gran respiro en verano de 2024, aunque permaneció una temporada cedido.
Más recientemente, en la temporada 2025/26, el club volvió a ingresar más de 26 millones de euros, con la venta de Cristhian Mosquera al Arsenal por 15 millones como principal operación recogida en los registros de mercado. Yarek dejó casi 10. Es decir, el problema no ha estado tanto en vender talento como en vender descartes. Este curso, quizá sorprendentemente, se decidió no vender talento. El nombre de Javi Guerra era el que entraba en todas las quinielas como gran venta, pero el centrocampista seguirá en Mestalla por lo menos hasta la siguiente ventana de fichajes, la cuarta de Ron Gourlay.
Rescisiones, cesiones y contratos que llegan hasta el final
Cuando el jugador tiene edad, rendimiento y pretendientes, aparecen compradores. Cuando el futbolista pierde protagonismo y el propio Valencia transmite al mercado que no cuenta con él, la capacidad de negociación disminuye. El club tiende a no tener la sartén por el mango en las negociaciones y eso es un problema añadido.
Este verano se ha producido otro ejemplo especialmente significativo con Baptiste Santamaría. El Valencia no pagó traspaso fijo al Stade Rennais en agosto de 2025 y le firmó hasta 2027 por una serie de bonus. Menos de doce meses después, después de disputar 22 partidos oficiales, ambas partes alcanzaron un acuerdo para rescindir el año que todavía quedaba de contrato.
Salió por fin de manera definitiva Cenk Özkacar, que había encadenado cesiones después de no haber dado nunca la talla en Mestalla, fue finalmente traspasado este verano al Trabzonspor. Eray Cömert agotó su contrato el pasado 30 de junio después de varias temporadas en las que también salió cedido y dejando un buen sabor de boca justo en los últimos meses del pasado curso. Y Thierry Rendall terminó igualmente su vinculación y firmó posteriormente por el Venezia.
Son operaciones diferentes, pero comparten una característica. Y es que el Valencia apenas consigue generar recursos con los jugadores a los que quiere dar salida. El futuro inmediato de Dani Raba podría haber cambiado tras la lesión de Umar Sadiq, la salida de Almeida y la ausencia de Diego López hasta enero. Pero lo cierto es que el atacante no contaba en un inicio para Corberán y Gourlay no logró darle salida. El caso de Danjuma es diferente, ya que sí tiene minutos con el técnico gracias a que puede jugar tanto en punta como en banda, pero lo cierto es que hubo equipos interesados, pero no ofertas en firme que poder aceptar. El club tampoco supo moverlo.
Fair Play Financiero: El problema que afecta también a los fichajes
En un Valencia condicionado por el Fair Play Financiero, conseguir una salida no consiste únicamente en reducir el número de jugadores de la plantilla. Cada ficha liberada y cada euro salarial disponible aumenta el margen para reforzar el equipo. Gourlay reconoció tras el cierre del mercado que el club terminó prácticamente en el límite de su FPF. También explicó que la salida de Almeida fue la que permitió acometer la operación de Harvey Elliott. De todas formas, ya se sabe que la propiedad podría hacer más por aumentarlo si quisiera.
Las fichas que pueden liberarse a final de temporada
Dado que el Valencia CF es poco capaz de dar salida a jugadores con los que no se cuenta, el fin de contrato es una de las claves. Cristian Rivero, eterno tercer portero, termina contrato en 2027. Los defensas Diakhaby, Foulquier y el capitán Gayà, también están a la espera de saber si continuarán mediante una renovación. Otros jugadores que terminan contrato son el mencionado Raba, el lesionado Canós con el que hace tiempo que no se cuenta y no tendrá ficha esta temporada y Luis Rioja.
