Cubarsí y Laporte blindan a una campeona histórica
España ganó el Mundial de 2026 desde el balón, pero también desde una solidez defensiva casi perfecta. La selección campeona no solo dominó los partidos con posesión y paciencia, sino que redujo a sus rivales a una producción ofensiva mínima. El dato lo resume con claridad. España concedió apenas 0,30 goles esperados por partido, el registro más bajo de cualquier selección en una sola edición de la Copa del Mundo en los últimos 60 años según los datos de OPTA. capturengo.org
Esa cifra explica mucho más que una buena organización colectiva. Habla de un equipo compacto, capaz de defender lejos de su portería y de una pareja de centrales que sostuvo todo el edificio competitivo. Pau Cubarsí y Aymeric Laporte fueron claves para que España solo recibiera un gol en todo el torneo, una muestra de autoridad que acompañó el camino hasta el título.
Laporte aportó experiencia, lectura y seguridad en los momentos de más presión. Cubarsí, en cambio, confirmó una aparición histórica. Con solo 19 años, el jugador del Barça jugó el Mundial con una madurez impropia de su edad y terminó elegido mejor jugador joven del torneo. Su premio fue el reconocimiento a una actuación que mezcló personalidad, precisión y una calma enorme para competir en el escenario más exigente.
La final ante Argentina terminó de elevar su figura. Cubarsí lideró a todos los jugadores del partido en toques, con 139, en pases completados, con 121, y en precisión de pase, con un 96 por ciento. También fue el futbolista con más pases que rompieron líneas, con 21, y el que más despejes realizó, con seis. Pocos datos explican mejor su doble impacto, decisivo para iniciar el juego y también para proteger el área.
España fue campeona porque tuvo talento para atacar y paciencia para mandar, pero también porque apenas permitió respirar a sus rivales. En ese equilibrio, Cubarsí y Laporte fueron fundamentales. Uno representó el futuro inmediato. El otro, la jerarquía silenciosa. Juntos construyeron la defensa que hizo posible otra estrella.
El dorsal soñado de Adeyemi choca con la normativa de LaLiga
Una de las grandes incógnitas en el inicio de cada temporada en el Barça siempre gira alrededor de los dorsales. Más allá de los fichajes y las salidas, muchos aficionados esperan con interés qué número lucirá cada futbolista durante el curso. En algunos casos se trata simplemente de una elección disponible, mientras que en otros el dorsal tiene un valor especial por motivos personales o por la trayectoria del jugador.
En el caso de Karim Adeyemi, según ha podido saber SPORT por fuentes cercanas al futbolista, su deseo sería vestir el dorsal 27. Es un número que le trae buenos recuerdos de sus primeros años y que le ha acompañado en diferentes etapas de su carrera, por lo que le guarda un cariño especial. De hecho, era una de las primeras preferencias que tenía en mente de cara a su nueva etapa en Barcelona.
Un 'pequeño' impedimento
Sin embargo, esa posibilidad choca con la normativa de LaLiga. Los futbolistas inscritos con ficha del primer equipo únicamente pueden llevar dorsales del 1 al 25. A partir del 26, los números quedan reservados para jugadores con ficha del filial o que todavía no están inscritos oficialmente con el primer equipo. Es una norma que ya ha afectado anteriormente a otros futbolistas azulgranas. Sin embargo, el futbolista no era consciente de ello y hace unos días se enteró de ello, por lo que deberá elegir uno de los dorsales libre.
Un ejemplo reciente fue el de Roony Bardghji. El extremo sueco disputó sus primeros encuentros con el Barça llevando el dorsal 28, precisamente porque todavía no ocupaba una ficha del primer equipo. Una vez completó su proceso de inscripción, ya pudo modificar su numeración.
Adeyemi, mientras tanto, sigue dando pasos para convertirse oficialmente en nuevo jugador azulgrana. El atacante ha acudido esta mañana a la Ciutat Esportiva Joan Gamper acompañado por la seguridad del club dado que aún no dispone del coche oficial del club al no ser culé a todos los efectos. Precisamente por ese motivo, no ha podido ejercitarse junto a sus compañeros. De esta manera, tal y como contamos en SPORT la semana pasada, Barça y Borussia Dortmund continúan intercambiando la documentación necesaria para cerrar definitivamente la operación. Apenas quedan algunos detalles menores por resolver, pero el club no quiere correr ningún riesgo antes de que toda la documentación esté firmada.
Aunque el internacional alemán ya ha viajado a Barcelona, ha conocido a buena parte de sus nuevos compañeros e incluso ha comenzado a buscar vivienda en la ciudad, lo cierto es que, a efectos legales y administrativos, todavía no puede ser considerado futbolista del Barça. Una vez se complete toda la documentación, llegará el momento de resolver otra de las incógnitas del verano: el dorsal con el que iniciará su nueva aventura como azulgrana.
<![CDATA[Sebastián Córdova renace en Pumas: Gol del triunfo ante Toluca y mensaje a la afición]]>
No es que Pumas tenga exactamente el mismo estilo, pero trata de encontrar las conexiones perdidas y, por lo pronto, las hallaron por medio de Sebastián Córdova, un refuerzo cuestionado que anotó su primer gol al ingresar de cambio tras el descanso.
Córdova, un prometedor jugador que surgió del América —el enconado rival de los Pumas—, debutó en 2016 y, una década después de irregularidades y sueños rotos, llegó con los felinos con todo en contra, como era de esperarse.
Mensajito de Córdova a la afición
La afición, más que cuestionar su pasado americanista (el cual le tiene registrado con un asterisco), le reclama su pobre rendimiento de los años recientes. En Tigres tampoco rindió de la mejor manera, aunque salió campeón en 2023, y Antonio Mohamed se lo llevó al Toluca creyendo en recuperar sus cualidades.
Para Córdova debió ser revitalizante marcar el gol del triunfo, justo ante el equipo en el que no pudo despegar. A pesar de no ser su mayor fuerte, un remate de cabeza fue lo que le ayudó para sacar al equipo adelante; festejó agarrando la playera y enseñando el Puma que ahora lleva en el pecho.
El centro que envió Rodrigo López desde la derecha tuvo la complicidad de Alexis Vega, quien solo lo siguió con la mirada. Fue entonces cuando puso el balón a modo para que Córdova venciera en el salto a Diego Zaragoza.
De Efráin Juárez a Esteban Solari, Pumas acelera.
No es directamente un traspaso de Efraín Juárez a Esteban Solari —quien, por cierto, no estuvo en la banca por sanción—, pero el actual técnico de los Pumas comienza a sacar provecho de lo sembrado por su antecesor.
Aunque el Toluca comenzó confiado y anotó primero, se vino abajo pensando más en el Campeón de Campeones que jugará ante el Cruz Azul, sin darse cuenta de la reacción de los Pumas, que terminaron dándole la vuelta al marcador.
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